Betty Barría, artesana en telar

Puede parecer una exageración, pero hay quienes dicen que en Chiloé algunas mujeres aprender a manejar la lana incluso antes que caminar. Betty Barría bien lo sabe. Oriunda de la comuna de Quemchi, dice que, entre sus recuerdos más preciados de la infancia, están aquellas tardes de lluvia en las que ayudaba a su abuela a convertir los vellones en ovillo, mientras observaba cómo sus hábiles manos tejían chalecos, gorros, pantuflas y ponchos.

Betty tenía un talento especial. Ya a los nueve años manejaba a la perfección el tejido en palillo, técnica que fue puliendo con el tiempo y que hoy, a sus 58 años, traspasa a las nuevas generaciones, tanto en el Archipiélago como fuera de éste. La generosidad de compartir la sabiduría es una de las expresiones culturales más propias de Chiloé, una tradición que hace de éste, un lugar único de nuestro país.

La artesanía es un proceso de aprendizaje permanente, que nunca acaba. Betty explica que recién hace 12 años comenzó a trabajar la lana en telar, una técnica diferente, que exige esfuerzo y concentración, pero que le permite tener una oferta mayor de piezas para ofrecer.

Los trabajos de Betty son variados, pero los que más destaca son los chalecos, gorros, pantuflas y alfombras y bajadas de cama. De un tiempo a esta parte, también ha innovado creando objetos ornamentales. Un cojín con forma de ballena, tejido íntegramente con palillos, es uno de los más cotizados por los turistas.

Silvia Salinas Quillan, lawentuchefe y artesana

Portadora de conocimientos ancestrales heredados de sus antepasados, Silvia es una activa cultora de las tradiciones pehuenche del cordillerano pueblo de Lonquimay. Reconocida y respetada por la comunidad local, es una de las últimas lawentuchefe (curanderas) de esta zona de la región de La Araucanía.

Además de su enorme sabiduría, Silvia es una hábil artesana. Su manejo del telar le permite crear textilería de primer nivel, que reflejan la identidad de su pueblo. Ella misma se encarga de esquilar y convertir en ovillo la lana con la que elabora los tradicionales makuñ (mantos), trarilonco (cintillos) y trariwe (fajas de cintura).

Los colores de las piezas los obtiene a partir de una técnica de teñido completamente natural, en los que utiliza productos tan variados como corteza de árboles, piñones y cáscaras de cebollas, entre otras fibras vegetales.

  • Ubicación: Lonquimay, región de la Araucanía
  • Contacto: +56 9 9973 3583