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Pancho Saavedra en La Pola

Yo Recomiendo: Donde la Pola

A la querida Pola la conocí en 2016 cuando, junto al equipo de Lugares que Hablan, viajamos hasta Cochamó, una pequeña y perdida comuna de la región de Los Lagos, enclavada en una de las riberas del hermoso Estuario de Reloncaví.

Restaurante Donde La Pola

Mientras en caleta La Arena esperábamos la salida de uno de los trasbordadores que nos acercaría a nuestro destino, Catador bajó de la camioneta y entró en uno de los negocios que había en el lugar. Al cabo de unos minutos, recibimos su llamado. Aún recuerdo sus palabras exactas:

-Vengan a ver estas empanadas, por favor.

Si hay algo que reconozco en Catador es su privilegiado sentido del gusto, que ha ido puliendo con el paso de los años. El ferry estaba por zarpar, pero la tentación de probar una de esas empanadas era tan grande, que no vacilé en salirme de la fila de autos y estacionar frente al restorán. No bien bajamos de la camioneta, un intenso aroma que sólo puedes percibir en el sur de Chile llenó mis pulmones.

Al entrar al negocio, la carismática Polita salió a nuestro encuentro. Su calidez y espontaneidad me conquistaron de inmediato. Mientras mis compañeros debatían qué empanda escoger, la Pola me contó era de Santiago y que, a fines del 2000, ella y su familia decidieron radicarse en esta región para empezar una nueva vida.

Dueña del restaurante La Pola

Su talento para cocinar, me explicó, lo heredó de sus padres. Al principio, la oferta de productos que tenía el local era mucho más variada. Pero la demanda por las empanadas era tan grande, que optaron especializarse en este tipo de masa. ¡Y vaya que acertaron.!

El negocio de la Pola es sencillo, no así enjundiosas preparaciones. Con más de 20 años de tradición, este lugar es parada obligada para aquellos viajeros que emprenden la aventura por la mítica Carretera Austral.

Empanadas del restaurante La Pola

Son 14 variedades de empanadas, todas sabrosas y contundentes, tal como me gustan. Aunque las más solicitadas son las de queso, mariscos y camarón, a mí me sedujo la de manzana. Con sólo recordar su sabor, mis papilas gustativas se activan como una alarma contra incendios.

Recorrer Chile es un privilegio, sobre todo cuando tienes la oportunidad de conocer a gente como la Pola, una mujer luchadora y optimista, que gracias a su talento y esfuerzo logró abrirse camino y hacer de su local uno de los más reconocidos de esta zona del país.

Pancho Saavedra y La Pola

Mi reconocimiento también para Miguel Ángel Flores, don Polo, el marido de mi amiga, quien hace algunos meses falleció después de batallar durante largo tiempo contra un rebelde tumor

Porque el esfuerzo, talento y perseverancias de las personas como la Pola merecen ser reconocidas en todo Chile, a la Pola y su deliciosas empanas yo las recomiendo.

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